Plan de negocios
¿Qué es un Plan de Negocios?
El plan de negocios es un documento esencial para un empresario, grandes compañías y para una pequeña y mediana empresa. Es además una herramienta de trabajo, ya que por medio de su preparación se hace una evaluación de que tan factible es la idea de negocio.
¿Para que sirve un Plan de Negocios?
El plan de negocios es pues un documentos único en donde se muestran todos los aspectos de un proyecto, con el fin de:
- Que los superiores de una empresa los aprueben.
- Para convencer un inversionista de que puede con toda tranquilidad, invertir en nuestro negocio.
- Para en caso de pedir un préstamo, respaldarlo con la efectividad del negocio mostrado en el Plan.
- Para presentar un oferta de compraventa.
- Para conseguir una licencia o una franquicia de una compañía nacional o extranjera.
- Para despertar el interés de invertir en el negocio por un socio potencial.
- El plan de negocio sirve también para revaluar su negocio, buscar alternativas, poner en práctica acciones y así reorientarlo.
Pasos para elaborar un plan de negocios
Resumen ejecutivo. Contiene las señas de identidad de la empresa. Describe la misión y visión del proyecto, explicando quién eres, qué ofrecerás, a quién, cómo y por qué la idea es viable.
Mercado. Define el campo de actuación y determina el área geográfica, la dimensión de la empresa, la estructura y el sistema de trabajo. Este apartado debe incluir también una descripción del perfil de los futuros consumidores.
Posicionamiento. Recoge la identidad de la empresa en el mercado. Es decir, cómo quieres que te vean y hasta dónde quieres penetrar. Para abordar este punto es aconsejable hacer un ejercicio de reflexión y responder a preguntas como: ¿Qué te hace único?, ¿qué necesidades del cliente cubro? o ¿cómo me puedo adelantar a sus exigencias?
Competencia. Este apartado reúne información y documentación sobre los competidores más cercanos y sobre otras empresas que, en algún momento, puedan entrar en tu campo de actuación. Una labor exhaustiva de documentación en este sentido es un punto que los inversores valoran de forma positiva.
Finanzas. El control de costes de producción y de desarrollo es una parte fundamental. Debe recoger una estimación de los potenciales ingresos. Además hay que calcular la rentabilidad y el valor esperado de cada proyecto. No hay que olvidarse de describir los posibles riesgos y la forma en que se podrían minimizar.
Ventas. Este punto recoge la estrategia y tácticas para la captación de clientes. No hay que dejarlo para cuando la empresa esté ya en funcionamiento. Es un aspecto que hay que planificar desde el inicio. Para ello es recomendable lanzar un prototipo que permita testar el producto o servicio, y de esta manera detectar posibles fallos y buscar una solución.
Equipo. El grupo de colaboradores es decisivo, es el que puede transformar una idea mediocre en un éxito. La presentación de los miembros del equipo, con sus cualidades, habilidades e inquietudes es esencial para que inversores, proveedores y clientes se convenzan de que puedes alcanzar tus objetivos y afrontar cualquier problema.